11 febrero, 2015

Un mágico recuerdo cervecil

Anoche, sin venir mucho a cuento, se me vino a la mente un episodio que sucedió en 2009, en las vacaciones que pasamos mi mujer y yo en Slovakia, y que tiene que ver con la cerveza.

Pero la historia se remonta casi un año atrás, cuando un fatídico accidente en noviembre de 2008 en el Cim del Casamanya (Andorra) se llevó a nuestro amigo Jordi. La montaña ha sido (y es) una de mis aficiones más antiguas, y pese a su belleza, todos los que adoramos a esta cruel amante sabemos que en un solo instante es capaz de quitarnos aquello que más queremos.

He vuelto a recordar una anécdota que yo sólo puedo catalogar como mágica, con Jordi y la cerveza como protagonistas y quería compartirlo con vosotros... Ésta es la historia.

En Slovakia, cerca del lago Popradske, en los Altos Tatras, hay un cementerio simbólico para alpinistas, donde cada vez que un montañero muere en las montañas eslovacas o un montañero eslovaco muere en cualquier parte del mundo, colocan una cruz tallada a mano y pintada en su recuerdo. Además de ser un lugar realmente bonito y pintoresco, para mí tenía un valor especial.



Una vez allí, pensé en mi amigo Jordi y, levantando los ojos al cielo, le dije a mi mujer Melania: «¡Ojalá tuviese una cerveza para poder brindar con Jordi, allá donde quiera que esté!». Pero el tema es que no había lugar alguno donde conseguirla.

Paseamos por el lugar y fuimos a ver la caseta del guarda, que resultó ser un veterano de la montaña que había visitado España en sus numerosos viajes, y con el que hablamos un rato en una mezcla de inglés, castellano y gestos.

Cuando nos despedíamos de él para volver al lago, el hombre nos dice: «Espera... espera...». Entra por una pequeña puerta y al instante sale... ¡con una cerveza fría en la mano! «Para el camino».

Ni que decir que Melania y yo nos quedamos flipados. No soy una persona religiosa, pero tampoco me atrevo a renegar de ciertas energias.... quizás fue una simple coincidencia, un capricho... Pero no pudimos más que salir allí fuera, alzar esa cerveza, y brindar por Jordi: «Ésto es obra tuya... Salut amic!»

Anoche me acordaba de ti Jordi, y hoy volveré a brindar en silencio, después de haber escuchado la canción de Pink Floyd que desde aquel día quedó como nudo de nuestra amistad, y que nos unió a todos los que te conocíamos aún más.

¡Salut amic!


14 comentarios:

  1. A veces pasan, no sabemos la causa, pero ocurre un momento mágico y muchas circunstancias recobran el sentido...

    Una entrada muy sentida, me ha llegado...

    Un saludo.

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    1. Sí. Estuvimos flipando varios días tras aquello. Pasan los años, pero ese recuerdo no se me borrará en la vida.

      Gracias!

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  2. Bonita entrada, a veces se dan estas casualidades que nos dejan atónitos.
    Un abrazo.

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    1. Gracias. La verdad es que sí que nos dejó atónitos.

      Un abrazo.

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  3. Me has dejado sobrecogido con tu entrada. Preciosa a la vez que conmovedora.

    A mi también me encanta la montaña y hace tres años en el Marboré, en el pirineo oscense, tuvimos un susto con una tormenta repentina que me hizo plantearme muchas cosas al ver después banderitas de colores, fotos y cruces. Íbamos un poco de novatos... y en alta montaña ya se sabe... ¡Gracias por compartir tu historia! Salut company!

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    1. El Cilindro de Marboré, lo conozco. Bonito pico. Hace años estuve a punto de hacerlo al bajar del Perdido, pero estábamos cansados y no subimos. Me arrepiento desde entonces.

      La montaña es peligrosa, la alta montaña aún más. Hay que aproximarse a ella con mucho respeto. Ya tengo varias historias de amigos o amigos de amigos que han sufrido algún percance, sea escalando, sea en el monte...

      Por eso decidimos visitar el lugar. Lo de la birra nos descolocó a mi mujer y a mí.

      Salut!

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  4. Que momento más emotivo, gran entrada.
    Saludos!

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    1. Sin duda. Aún se me ponen los pelos de punta cuando lo recuerdo.

      Saludos!

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  5. Sabes que es algo de lo que te acordarás siempre, una sensación espcial, y es que a veces la vida nos da lo mejor y a veces lo peor. Bonita entrada, bonito momento.

    Un abrazo!

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    1. Sí. No se me olvidará nunca. Gracias!
      Un abrazo!

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  6. BUFFF, LOS PELOS COMO ESCARPIAS MUCHACHO.....
    ¡UN BRINDIS POR JORDI!

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  7. Bonita entrada. Llámalo coincidencia o lo que quieras, pero para estas cosas yo me quedo con la palabra "mágico".

    Saludos,

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    1. Sin duda "mágico". Mira que han pasado ya años. Y de tanto en tanto el recuerdo vuelve con fuerza....

      Gracias! Saludos!

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